suigéneris


 




 

jueves, enero 30, 2003

Somos demasiado permisivos en algunas cosas. En el autobús, por ejemplo, cuando alguien marca un billete inservible o caducado y suenan esos pitidos acusadores, nadie presta demasiada atención, y yo digo ¡basta! hay que mirar a esa gente como los delincuentes que son, nada de segundas, terceras o cuartas oportunidades ¡sabian bien lo que hacían!

13:17